Vanessa's profilePágina personal de Vanes...PhotosBlogListsMore Tools Help

Página personal de Vanessa

Photo 1 of 45
August 01

Adicciones y otras desventuras

Hay adictos al juego, adictos al alcohol, adictos al tabaco y … adictos a las ventanas! Y no me refiero al clásico voayer en busca de escenas tórridas, sino al puro vicio de ventaneo.

 

Todo empezó cuando me trasladé a vivir a mi casa. Era una noche saharaui típica del verano zaragozano. De esas noches que dejas abierto hasta el ascensor y el congelador buscando algo de corriente.

En mitad de la oscuridad, de repente un resplandor iluminó el dormitorio como un campo de futbol. Os garantizo que semejante fogonazo tiene el mismo efecto despertador que una alarma nuclear. Primero pensé en una nave espacial, pilotada por unos alienígenas que venían a invadir mi nuevo hogar. Después pasé a la teoría de una banda organizada de ladrones que estaban accediendo por la terraza con unas linternas de la ostia. Salí corriendo hacia la galería para enfrentarme valerosa contra la banda de malhechores que trepaban por mi terraza (qué ilusa!). Al entrar al segundo dormitorio descubrí el pastel: desde una ventana del edificio de enfrente bajaban rápidamente la persiana tras una linterna del tamaño de un buzón de Correos. En aquel momento me sentí estafada; ni nave espacial, ni banda armada ni porras.

Los vecinos que aquella noche no se habían despertado con el fogonazo de luz, lo hicieron seguro con mis improperios. Mi presentación al vecindario fue triunfal.

 

Aquella noche no conseguí verle la cara al traidor, y dejándome llevar por los estereotipos pensé en un hombre cincuentón. Finalmente resultó ser una adolescente diabólica.

 

De eso ya han pasado tres años, y mi vecina adicta al ventaneo forma parte de nuestra rutina. Observa cualquier tipo de movimiento a su alcance desde su ventana. Fijamente y sin parpadear. En algunas ocasiones da pasos sigilosos y lentos hacia atrás, quedándose en el fondo inmóvil, creyendo engañarnos con su ausencia, pero al fondo se sigue perfilando su silueta entre sombras.

 

En beneficio de mi salud mental, este verano ha congeniado con otra niña del vecindario unas plantas más abajo. Se pasan mañana, tarde y noche hablando desde sus ventanas. Al menos ha perdido algo de interés en vigilar sigilosamente mis tareas domésticas.

 

En estos momentos me está mirando por la ventana. Lleva más de media hora clavando su miranda en cómo aporreo este teclado. ¿Qué interés encontrará?

Con gusto le haría ahora mismo una foto para ilustrar esta entrada de blog, pero sólo falta que después de aguantar a mi particular Damián durante los últimos tres años, me meta un puro la Agencia de Protección de Datos por colgar la foto de un menor en Internet sin consentimiento de sus padres.

 

Hace unos pocos años mi madre, en uno de sus mil intentos por dejar de fumar, acudió a una psicoanalista especialista en el tema. La doctora se basaba en la teoría de que toda adicción se origina por un problema-causa. Si lograbas descubrir tu problema-causa y darle solución, automáticamente desaparece la adicción.

Quizás el paquete de tabaco sobre la mesa del despacho de la doctora hizo que perdiera algo de credibilidad. En cualquier caso, no hace falta ser psicoanalista para llegar a la conclusión de que esta niña se aburre más que una momia.

¿Por qué no le comprarán una Wii como al resto de adolescentes de este país? Realmente, no hay vicio más barato que el del ventaneo. Conclusión: el problema-causa de la mini-terrorista es que sus padres son de la Cofradía de la Virgen del Puño.

 

Posdata: Finalmente mi madre consiguió dejar de fumar. Ahora es adicta a los chicles de nicotina.

 

Y tú, ¿a qué eres adict@?

July 26

Finde FSP - Vídeo 3

 

Finde FSP - Vídeo 2

  

Finde FSP - Vídeo 1

  
February 01

Dormir para olvidar

Quedan pocos minutos para aterrizar en Barajas y anuncian las puertas de embarque de todos los vuelos conexionados. Bueno, ”todos” excepto el mío. La azafata me confirma que por el retraso del vuelo actual he perdido mi conexión. Aterrizamos y me dirijo al mostrado de Iberia. Para empezar me informan que no hay más vuelos en el día a Zaragoza y que desconocen el paradero de mi maleta. Comienza el maratón de llamadas persecutorias para localizar a la susodicha. Sección “Titanic”, sección “Rodillos”, Responsable de cintas, Departamento de carga, Departamento de distribución, etc… En vista del fracaso de sus llamadas, el operador de Iberia realiza un retrato robot de mi maleta, como si estuviera en Comisaría denunciando la desaparición de un familiar. Envía la descripción a los departamentos correspondientes, y a mi me envía a la espera a una cinta desolada en la otra punta de la T4. El tiempo pasa lentamente y ahí no aparece ni Blas. Me dirijo al mostrador de Iberia más cercano a la cinta. Pregunto por mi maleta, y otra vez de nuevo, ronda de llamadas. Tras tres llamadas a departamentos varios, me indican que han localizado unos palos de golf. Por enésima vez describo con paciencia mi troley azul marino, y confirmo que los palos de golf NO son míos. Minutos más tarde me arrepiento de esa decisión, al menos con los palos podría desahogarme y hacer algún pequeño destrozo…. Tras una hora de espera en la cinta, ¡apareció mi maleta! No en la cinta que me indicaron, pero sí en una cercana como parte del equipaje de un vuelo procedente de Bruselas.

Iberia se hace cargo de la noche de hotel en Madrid y del trasporte. Me monto en el microbús del hotel, con un niño literalmente cagado. Quince minutos aguantando la respiración hasta llegar al hotel. Llegamos al hotel. Debe de tratarse de un hotel temático de los años 70, porque sino no entiendo el ambiente casposo con las cuatro estrellas de la puerta. Llego a la habitación. La ambientación setentera es magnífica: colcha de flores desgastada al más puro estilo “Cuéntame”, mueble castellano y el baño, como no, de baldosines verde botella.

Decido bajar al restaurante para cenar rápido, dormir y olvidarme de donde estoy y cómo he llegado hasta allí. Durante la cena se acerca a mi mesa un huésped del hotel de origen africano y se dirige a mi en inglés. Con el agotamiento y la mala leche que llevo yo ahora encima, como para practicar inglés…. Me comenta que me ha visto en el aeropuerto; él también está en el hotel por un retraso de Iberia. Me dice que va a esperar en los sillones del hall a que termine de cenar, y así charlaremos unos minutos. Educadamente, le contesto que estoy muy cansada y sólo quiero ir a dormir. Insiste, él también está cansado pero le encanta hablar con la gente y sólo me pide cinco minutos de conversación. Yo también insisto, y añado que tengo que telefonear a mi familia. Él también tiene que llamar a su familia, pero lo hará después de nuestra conversación cuando regrese a su habitación. Por Dios, ¡pero que castigo de hombre!  “I DON´T WANT, THANK YOU!!”  Parece que comprende el mensaje, aún así se va sonriendo.  ¿¿Me estará esperando en el hall de recepción?? Llamo al camarero y le pregunto cómo puedo subir a las habitaciones sin pasar por recepción. Su respuesta es contundente “Pregunte en recepción”. A ver merluzo: ¡¡¡si no quiero pasar por recepción, no me digas que pregunte allí como puedo evitar pasar por delante!!!!! Razono educadamente la respuesta, y sorprendentemente me vuelve a contestar que pregunte cómo hacerlo en recepción. ¿Eres un androide o qué??

Termino de cenar y paso velozmente por recepción. Miro de reojo y creo que no está, pero no me arriesgo a verificarlo. Por fin llego a la habitación y duermo para olvidar.

January 15

Control de Inseguridad T4

Accedo al control de seguridad de la T4. Odio profundamente este ritual: saco el portátil de la funda y lo introduzco en una bandeja tipo McDonald. En otra bandeja aglutino cómo puedo la funda del portátil, el bolso y el abrigo. Y para colmo lleva a mano el DNI y la tarjeta de embarque.

Una vez preparadas las bandejas, las cargo una encima de la otra y me pongo a la cola. Pasan los minutos lentamente y la cola no avanza. Las bandejas me están matando, esto es peor que una clase de body-pump. Una de las pasajeras pasa sin éxito la puerta acompañada de pitidos. Los guardias le hacen un segundo control con el detector tipo pistolita. Esta vez la pasajera sí pasa el control.

Por fin, mi turno. Lanzó mis bandejas sobre la cinta corredera. Paso por la puerta de control peatonal cruzando dedos. Atravieso la puerta y…… no suena!!! ¡Genial!

Al final de la cinta de bandejas una guardia de seguridad hace saltar la alerta roja. Informa a sus compañeros que he depositado MIS bandejas “una encima de otra”. EMERGENCIA. Me obliga a volver al punto de partida y vocaliza detenidamente que las sitúe “PA-RA-LE-LAS”. Pienso, “tú si que eres lela, Arrgggh!”

Cargo de nuevo con las MacDonalds, hago marcha atrás de control peatonal, avisando a los dos guardias de lo sucedido. Coloco de nuevo las bandejas “pa-ra-le-as” con una precisión milimétrica. Paso rápidamente de nuevo por la puerta del control peatonal y PIIIIIIIIIIIIIIII PIIIIIIIIIIIIPIIIIIIIIIIIIII PIIIIIIIIII!!!!! Dios mío!!!! Qué escándalo!!!!! Aquello parece una alarma nuclear.  Los dos guardias se ponen en alerta, y ya ni siquiera me hacen el segundo grado de la pistolita.  Directamente me comunican que voy a ser cacheada por una compañera de seguridad. ¿Pero es que aquí están todos locos???? ¿Acaso he cogido un arma de destrucción masiva mientras colocaba paralelas las jodidas bandejas???? 

Durante el cacheo, veo cómo mis pertenencias pasan de nuevo el control y se golpean al final de la línea junto con otras bandejas. Me siento bloqueada, en forma de X sin poder moverme mientras una sargento me magrea. Grito histérica “ESAS BANDEJAS SON TOOODASS MÍASSS!!! Segundo error.

Una vez liberada del cacheo, corro hacía mis bandejas y la Srta. “pa-ra-le-la” como segundo castigo me hace abrir el portátil. Efectivamente, en mi portátil tengo documentos que matarían de aburrimiento a toda la tripulación, pero por Dios, DEJEME ENTRAR YAAAA!!!!! Le abro el portátil como si le vendiera una Biblia o el retablo de los Diez Mandamientos, mostrándole mi cara más apostólica. Parece que se queda conforme, y me asiente ligeramente la cabeza dejándome libre...y segura!!!

Amortización Parcial

Dos desconocidos se conocen en el tren. Él, español de unos sesenta años. Ella, mulata posiblemente dominicana unos veinte años menor que él. El tren llega a Atocha y en la despedida, él le escribe en una nota su teléfono, proponiéndole con actitud ansiosa que le llame algún día. Ella recoge el papel sin mucho entusiasmo y comenta sin mirarle a los ojos que suele tener mala memoria. Los pasajeros nos vamos apelotonando en la puerta, los vamos separando entre sí poca a poco. Se le acaba el tiempo. De repente él lanza un grito y le arroja  como argumento de convicción que vive en Plaza Castilla. Realmente es una de las peores escenas de ligoteo que he presenciado. Pero analizando objetivamente la técnica, llego a la conclusión de que se equivocó en la ejecución. Si el capital inmobiliario fuera realmente proporcional al sexapeal, el éxito de la operación hubiera sido informar de la situación actual del préstamo: capital amortizado, capital pendiente y tipo de interés.

Pongámonos en el punto de vista de ella. Un desconocido te aúlla desde la otra parte del vagón su referencia catastral y suplica tu llamada. Por la ubicación de la vivienda, estimas el valor del metro cuadrado, le echas unos 70 mts2, una hipoteca a 25 años con un interés de euribor +0,65…… Haces cuentas rápidas mentalmente y….. ¡¡¡¡¡te dan ganas de lanzarte del tren en marcha!!!!!

En la historia real, ella se guardó la nota en su bolsillo y bajó del tren con una sonrisa de medio lado. Yo bajé las escaleras detrás de ella pensando que este año sin falta tengo que hacer alguna amortización parcial.

 

Vanessa Borobia

¡Gracias por tu visita!
Please wait...
Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
You didn't enter anything. Please try again.
Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
Your parent has turned off comments.
Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
Complete the security check below to finish leaving your comment.
The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.
Victor Fcowrote:
hola Vanesa!!! unos tonos azules muy acertados, me gustan... un saludico
Oct. 15